Literatura infantil y juvenil

  • Fecha de creación: 05-Nov-2007
  • modificación: 28-Ene-2010
Acepciones en las historias y materiales afines

Aún hoy en día, existe un impase teórico al momento de definir algunos de los contornos rasgos que caracterizan a la literatura infantil y juvenil y su definición. Algunos autores consideran que estos libros conforman un género, otros hablan de corriente y los menos se refieren a esta literatura como una "literatura menor". Algunos otros tantos, pretenden encontrar en las ilustraciones el rasgo característico de dicho tipo de literatura. Con todo, resulta problemático encontrar al respecto un consenso que logre armonizar las diversas posturas que se afirman en las discusiones. En Colombia, este género de literatura asume mayor fuerza lo largo del Siglo XIX, cuando la moralización y educación de los miembros de la nación ocupa el lugar central de las políticas educativas. Las fábulas de Rafael Pombo suelen tener gran acogida en especial desde la segunda mitad del mencionado siglo.

Respecto a las ilustraciones como rasgo característico de la literatura infantil y juvenil podríamos reparar un poco en la historia del libro ilustrado para niños, así, comprobaríamos que en muchas ocasiones, las ilustraciones se consideran como un elemento indisociable a este género, como señala Claude-Anne Permeggiani. Es el Orbis Sensualium pictus del monje moravio Johan Amos Comenius, es el texto que se reconoce como el primer libro dirigido intencionalmente para niños; la primera edición que se conoce de este libro data de 1658, en cuya edición aparece como un manual que, utilizando granados sobre madera, es usado en la enseñanza del latín. Podríamos decir que incluso, mucho antes de Comenius ya se habían impreso materiales dedicados a la enseñanza de jóvenes aprendices, fábulas y libros de preceptos, donde la ilustración en toscos grabados tenía una presencia fundamental en el diseño. Razón por la que podríamos afirmar que las ilustraciones como un rasgo constante en la literatura infantil y juvenil manifiestan una función pedagógica en la misma de modo que pueda ser más efectiva en el momento de la enseñanza.

Además de las ilustraciones podríamos decir que la literatura infantil y juvenil se caracteriza por trabajar con una serie de elementos que varían de acuerdo al momento histórico imperante. Son constantes, por ejemplo, las referencias a un héroe que sirve como hilo conductor de la narración, así como también suelen ser recurrentes las menciones a diversos viajes en lo que dicho héroe se aventura, travesías que pueden implicar un desplazamiento físico pero también mental.

Autores y obras relacionados
Almoina De Carrera, Pilar. El héroe en el relato oral venezolano. Caracas: Monte Ávila Editores. 1990.

Cervera, Juan. Teoría de la literatura infantil Bilbao: Ediciones Mensajero, 2004.

Colomer, Teresa. La formación del lector literario: narrativa infantil y juvenil actual. Madrid: Fundación Germán Sánchez Ruipérez, 1998.

Dautant, Maité. Eliade, Mircea. El mito del eterno retorno . Buenos Aires: Emecé. 2001.

Díaz Plaja, Aurora. Pequeña historia del libro ; ilustración Pilarín Bayés; traducción Anna Llisterri. Barcelona: Editorial Mediterrània, 2005.

Díaz, Fanuel. “La magia: ¿una eterna necesidad?”. En: Barataria. Revista de literatura infantil latinoamericana, Volumen1, No. 1. Bogotá: 2003.

Mendoza Fillola, Antonio [et al.] Literatura infantil y su didáctica /; coordinadores Pedro C. Cerrillo, Jaime García Padrino. Madrid: Universidad de Castilla, La Mancha, 1999.

Propp, Vladimir. (1974). Morfología del cuento . Madrid: Fundamentos.

Spink, John. (1990). Niños lectores . Madrid: Fundación Germán Sánchez Ruipérez.

Definiciones de los diccionarios especializados
Diccionario de literatura universal / dirección Carlos Gispert. Barcelona: Editorial Océano, [2005].

Sustituye el término de literatura infantil y juvenil por otro mucho más abarcador, el de libros para niños y jóvenes. En este sentido, la teoría moderna parte de una manifestación concreta: la abundancia de libros que han sido preparados editorialmente para un público infantil. Libros ilustrados, libros álbumes, libros para armar, libros juguetes, libros sólo de imágenes, libros de formato gigante o minilibros, entre muchos otros materiales que trazan una nebulosa frontera con los textos escritos que reconocemos como literarios. Diccionario de Literatura Universal / ilustraciones Roger Hebrard. Barcelona: Ed. Dstein, 1977.

Se entiende por literatura infantil la literatura dirigida hacia el lector infantil, más el conjunto de textos literarios que la sociedad ha considerado aptos para los más pequeños, pero que en origen se escribieron pensando en lectores adultos (por ejemplo Los viajes de Gulliver, La isla del tesoro o Platero y yo). Diccionario de literatura universal / redacción José Jesús de Bustos Tovar. Madrid: Ediciones Generales Anaya, 1985.

En otro sentido del término, menos habitual, comprende también las piezas literarias escritas por los propios niños. Por otro lado, a veces se considera que el concepto incluye la literatura juvenil, escrita para o por los adolescentes; pero lo más correcto es denominar al conjunto literatura infantil y juvenil o abreviado LIJ. Cervera, Juan. Teoría de la literatura infantil, 3a. ed. Bilbao: Ediciones Mensajero, 2004

La literatura infantil se integra a todas las manifestaciones y actividades que tiene como base la palabra con finalidad artística o lúdica que interesen al niño. También funciona como una literatura ganada; es decir, todas aquellas producciones que no nacieron para los niños, pero que con el tiempo, la infancia ha hecho suya previa adaptación o no. También cabría una definición de literatura instrumentalizada, que se produce ahora para los niveles de educación infantil o primaria. Mendoza Fillola, Antonio [et al.] Literatura infantil y su didáctica /; coordinadores Pedro C. Cerrillo, Jaime García Padrino. Madrid: Universidad de Castilla, La Mancha, 1999.

Las obras de literatura infantil y juvenil tienen valor y entidad en sí mismas. Sirven para formar al individuo como lector, en todo su valor, precisamente porque en estas obras las cualidades semióticas de la (gran) literatura ya están en ellas. Colomer, Teresa. La formación del lector literario: narrativa infantil y juvenil actual. Madrid: Fundación Germán Sánchez Ruipérez, 1998.

Es un campo literario específico en el interior del sistema de comunicación literario cuyo destinatario es un niño. Díaz Plaja, Aurora. Pequeña historia del libro; ilustración Pilarín Bayés; traducción Anna Llisterri. Barcelona: Editorial Mediterrània, 2005.

Aquella rama de literatura de imaginación que mejor se adapta a la capacidad de comprensión de la infancia y al mundo que de verdad les interesa.

En las historias de la literatura colombiana no aparecen alusiones a autores u obras referidas exclusivamente a dicha producción, algunas reseñas presenta autores como Francisco Montaña o Jairo Aníbal Niño no sólo como precursores, sino como plumas principales de esta escritura. Obras como la de Bernardino Forero Cortés, La literatura infantil publicada por la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Tunja, no se centran en dar un concepto e incluso un panorama histórico del corpus, sino que se sitúan en el papel que estas obras deben adquirir dentro de la promoción de la lectura como formadora y defensora de los valores que deben enseñarse en la escuela media.

Otro valor conferido a la lectura de literatura infantil, estaría enfocado a la protección y multiplicación de acervo cultural referido en leyendas y mitos tradicionales que han sido traducidos y formalizados como cuentos infantiles, y que se encuentran en consonancia con la misión didáctica y axiológica de las letras. Tal es el caso de la obra de Flor Delia Pulido Castellano, Literatura infantil editada por la Universidad de Pamplona en 1999. De acuerdo con la autora, quien ofrece una suerte de antología comentada de escritos que pasaron de la tradición oral a la escritura, los niños, lectores ideales, encontrarían en esta crestomatía una serie de mitos que los acercarían con su pasado y que generaría en ellos una memoria de su historia.

Sin lugar a dudas la propuesta de Martiniano Acosta con su obra Análisis y producción de literatura infantil publicado por la Universidad del Magdalena en 1999, es la que más se acerca a proponer un panorama medianamente histórico de la producción de literatura infantil, sin embargo la promesa se ve interrumpida por un análisis más cercano a lo psicopedagógico, al modo como se deben escribir obras para niños que han cambiado su condición y exigencias de vida, presentados como agentes cada vez más lejanos de la lectura. Lo que resulta interesante de esta propuesta es que Acosta analiza las razones por las cuales los escritores de literatura infantil se ve vedados por la academia, porque sus libros no son referenciados o se convierten en objeto de análisis de los estudiosos, y que incluso dicha literatura, tan importante para cualquier sociedad, se convierte en una suerte de cenicienta, de bella durmiente jamás despertada.

La tesis doctoral de Olga Castillo Barrios, Breve bosquejo de la literatura infantil colombiana , publicada por la Universidad Javeriana en 1954 hace honor a su título, es un brevísimo bosquejo que si bien no recoge un número de autores importante, si sitúa, de nuevo, la importancia de la literatura infantil como marca de una identidad híbrida, poblada de mitos indígenas y afro que hacen honor a la multiplicidad de pueblos y expresiones que habitan nuestro suelo. Sin embargo, de nuevo la deuda con un recuento histórico de los escritores colombianos que se han dedicado a este oficio queda en blanco.

Fuentes Consultadas
Diccionarios Diccionario de Literatura Universal / ilustraciones Roger Hebrard. Barcelona: Ed. Dstein, 1977.

Diccionario de literatura universal / redacción José Jesús de Bustos Tovar. Madrid: Ediciones Generales Anaya, 1985.

Diccionario de literatura universal / dirección Carlos Gispert. Barcelona: Editorial Oceáno, 2005.

Mandarriaga, Luis de. (1987) Diccionario temático de términos literarios. España: Everest.

Reyzábal, María Victoria. (1998) Diccionario de términos literarios, II. (O-Z). Madrid: Acento Editorial.

Acosta, Martiniano. Historia, análisis y producción de la literatura infantil /; Santa Marta: Universidad del Magdalena, 1999.

Castilla Barrios, Olga. Breve bosquejo de la literatura infantil colombiana . Notas: Tesis (Doctor en Filosofía, Letras y Pedagogía). -- Pontificia Universidad Católica Javeriana. Facultad de Filosofía, Letras y Pedagogía, Bogotá, 1954.

Díaz Borbón, Rafael. La literatura infantil: crítica de una nueva lectura . Bogotá: Tres Culturas Editores, 1986.

Echeverría Rodríguez, Silvio Modesto (comp). La literatura infantil: sus forjadores y cultivadores . Compilación de. Medellín: Editorial Lealon, 1991.

Forero Cortés, Bernardino. Literatura infantil . Tunja: Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia. Instituto de Educación Abierta y a Distancia, 1990.

Gómez de Ríos, Magdalena. Didáctica de la literatura infantil . Armenia: Universidad del Quindío. Programa de Educación Abierta y a Distancia, 1986.

Pulido Castellanos, Flor Delia. Literatura infantil . Pamplona: Universidad de Pamplona. Centro de Estudios a Distancia, 1999.

Repizo Salazar, Cecilia (comp). La literatura infantil: una experiencia artística y lúdica, materiales básicos para el desarrollo del seminario de literatura lúdica . Cúcuta, 1978.

Rodríguez Uribe, Hernán. Literatura infantil y medios de comunicación . Santa Fe de Bogotá: Fundación Cultural Susaeta, Cámara Colombiana del Libro, CERLALC, Biblioteca Luis Ángel Arango, 1993.

Mención de responsabilidad
Análisis y sistematización de la información: Olga Vallejo.
Proyecto: Tesauro de la literatura colombiana. Una herramienta SILC
Nota de alcance
1. Gros, Bernard (1976). La literatura: ideas, obras. Bilbao: Mensajero, 243 – 249 p.
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